Una proposición indecente

Creí que eramos invencibles. Ahora sé que las cosas que hacemos a la gente que amamos no se olvidan y para seguir juntos, no hay que olvidar, sino perdonar.


Alguien dijo alguna vez: si deseas algo con mucha fuerza, déjalo en libertad. Si vuelve a tí, será tuyo para siempre. Si no regresa, no te pertenecía desde el principio.





Comentarios

Entradas populares de este blog

A single man

Cadena de favores

El extraño caso de Benjamin Button